ESTUDIO PRELIMINAR, POR BENIGNO PENDÁS.
PRÓLOGO.
I. AMÉRICA.
I. América desde el aire.
II. Salvador de Bahía y la América portuguesa.
III. Santiago de Chile o la familiaridad.
IV. En tren por el altiplano.
V. Subiendo al Potosí.
VI. El Rico Cerro.
VII. Un arte eminentísimo.
VIII. Las mil y una noches de Potosí.
IX. Bajando a Sucre.
X. Emancipación y fidelidad.
XI. El Titicaca como Mediterráneo.
XII. El Cuzco, de noche.
XIII. La utopía de las Indias en el Ecuador.
XIV. Quito y la “Ciudad del Sol”.
XV. Santo Domingo, entre el Viejo y el Nuevo Mundo.
XVI. Elegía a una mulata de Haití.
XVII. Cartagena y la defensa de las Indias.
XVIII. América y Andalucía.
XIX. México y el sentimiento de una Nueva España.
XX. De la Reconquista a la Conquista.
XXI. Entre Roma y la China.
XXII. Las Indias, la Monarquía Católica y Europa.
XXIII. El esplendor ultrabarroco de Nueva España.
XXIV. Aislamiento y progreso.
XXV. De México a Filadelfia.
XXVI. El distanciamiento entre las tres Américas.
II. ASIA.
I. en la ruta del Oriente.
II. Manila sin casticismo.
III. Filipinas y América.
IV. Intramuros y Cavite.
V. La diagonal de Tokyo.
VI. Las aldeas y su campo.
VII. Por el litoral del Pacífico.
VIII. Matsushima o el paisaje ideal.
IX. El Mediterráneo japonés.
X. Naturaleza y humanismo.
XI. La mitología en Miyajima.
XII. El templo del bosque.
XIII. La madera y la piedra.
XIV. Nara, museo eurasiático.
XV. Extremo Oriente, Extremo Occidente.
XVI. Técnica y cultura oriental.
XVII. A las puertas de China.
XVIII. La tremenda beatitud de Angkor.
XIX. La realeza de la jungla.
XX. Siam o la independencia en el trópico.
XXI. Una sociedad anfibia.
XXII. Benarés en la niebla.
XXIII. Cúpulas y fortalezas.
XXIV. El campo absoluto.
XXV. El espíritu animal.
XXVI. La domesticación y el arte de Ellora.
XXVII. Europa desde la India.