Resumen del libro
¿Cuáles son las obligaciones de un monarca? ¿Qué debe hacer y cómo tiene que desarrollar su poder? ¿Cuál debe ser la relación con sus súbditos? En este libro clásico, que nació como un compendio de consejos para el rey Felipe III, Juan de Mariana sentó las bases del pensamiento político moderno y trató de responder a estas y otras preguntas similares de una manera abiertamente opuesta a las tesis de Maquiavelo.
Según De Mariana, el rey debía someterse a las leyes y a la moral como cualquier otro vasallo. El monarca debía ser prudente y tener en cuenta que los impuestos excesivos para financiar sus aventuras podían asfixiar la economía y la vida entera del reino. Asimismo, consideraba que, si el rey se comportaba como un tirano, impidiendo el florecimiento y la libertad de los individuos, las revoluciones, e incluso la ejecución del monarca por parte del pueblo, podían estar justificadas. El político, pues, no podía considerarse por encima de los demás y debía asumir que la sociedad podía deshacerse de éste cuando lo creyera conveniente.
Iniciador precoz de la teoría política liberal y la idea de la limitación del poder político, Juan de Mariana estableció con Del Rey y de la institución real, además de con obras como Tratado y discurso sobre la moneda de vellón, una mirada que desafiaba a los poderes establecidos y ponía al individuo por encima de los caprichos y las ambiciones desmesuradas de los gobernantes. O como él mismo afirma: «Quede pues establecido que miran por la salud de la república y la autoridad de los príncipes los que circunscriben la autoridad real dentro de ciertos límites, y la destruyen los vanos y falsos aduladores que quieren ilimitado el poder de los reyes».
Libro primero
Prólogo dirigido a Felipe III, rey católico de España
Capítulo I. El hombre es por su naturaleza animal sociable
Capítulo II. Entre todas las formas de gobierno es preferible la monarquía
Capítulo III. ¿Debe ser la monarquía hereditaria?
Capítulo IV. De la sucesión real entre los agnados
Capítulo V. Diferencia entre el rey y el tirano
Capítulo VI. ¿Es lícito matar al tirano?
Capítulo VII. Si es lícito envenenar a un tirano
Capítulo VIII. ¿Es mayor el poder del rey, o el de la república?
Capítulo IX. El príncipe no está dispensado de guardar las leyes
Capítulo X. El príncipe no puede legislar en materias de religión
Libro segundo
Capítulo I. De la educación de los niños
Capítulo II. De las nodrizas
Capítulo III. De la primera educación del príncipe
Capítulo IV. Del porte exterior del rey, es decir, de la regla que debe guardar en comer y en vestir
Capítulo V. Del ejercicio del cuerpo
Capítulo VI. De las letras
Capítulo VII. De la música
Capítulo VIII. De otras artes
Capítulo IX. De los compañeros
Capítulo X. De la mentira
Capítulo XI. De los aduladores
Capítulo XII. De las demás virtudes del príncipe
Capítulo XIII. De la gloria
Capítulo XIV. De la religión
Libro tercero
Capítulo I. De los magistrados
Capítulo II. De los obispos
Capítulo III. Si los hombres malos deben ser completamente excluidos de los cargos del Estado
Capítulo IV. De los honores y premios en general
Capítulo V. Del arte militar
Capítulo VI. El príncipe debe hacer la guerra por sí mismo
Capítulo VII. De los tributos
Capítulo VIII. De los víveres
Capítulo IX. De los edificios
Capítulo X. De los juicios
Capítulo XI. De la justicia
Capítulo XII. De la lealtad
Capítulo XIII. De los pobres
Capítulo XIV. De la prudencia
Capítulo XV. No es verdad que pueda haber en una sola nación muchas religiones