Resumen del libro
Cuando se vio claro que la designación de homo sapiens no convenía tanto a nuestra especie como se había creído, se le adjuntó la de homo faber. Pero este nombre es todavía menos adecuado, porque podría aplicarse también a muchos otros animales. Sin embargo, parece que el nombre de homo ludens, el hombre que juega, expresa una función tan esencial como la de fabricar. El juego es concebido por J. Huizinga como un fenómeno cultural, aquel en donde empleamos los recursos del pensar científico-cultural.
Citación Chicago
Huizinga, J.
Homo ludens. El juego y la cultura.
1
Argentina:
Fondo de Cultura Económica,
2008.
Citación APA
Huizinga, J.
(2008).
Homo ludens. El juego y la cultura. Fondo de Cultura Económica.