Resumen del libro
El rasgo que caracteriza al Estado y lo distingue de otros mecanismos de control social es el establecimiento de sanciones de carácter institucionalizado. El hecho de contravenir los usos sociales, como no saludar al entrar en un establecimiento, puede comportar un rechazo a través de la presión de un grupo de personas; actuar de manera contraria a la moral, como no ayudar al amigo que lo necesita, nos puede provocar remordimientos de conciencia; pero quien realice acciones delictivas se expone a recibir un castigo, regulado y aplicado por instituciones públicas, que recibe el nombre de pena. Toda sociedad que imponga este tipo de castigos tiene que justificarlos, dado que suponen la acción del Estado a la hora de originar de manera intencionada un perjuicio. Es esa intrínseca brutalidad de la que habla Luigi Ferrajoli y de la que el derecho penal no consigue desprenderse, a pesar de que vayan aumentando las garantías y los límites (Ferrajoli, 1989: XV). Cuando se daña intencionadamente a una persona se está cometiendo, en principio, un acto moralmente incorrecto. Es decir, lo es a menos que haya alguna razón satisfactoria para hacerlo. Si esto es así, entonces la pregunta que hay que formular es: ¿hay buenas razones de carácter general para justificar el castigo institucionalizado?
Capítulo I. Las justificaciones de la pena
1. El problema
2. El método
3. El contenido
Capítulo II. Donde las dan, las toman
1. Las posiciones retribucionistas
2. La lógica de la retribución
3. Dificultades internas
Capítulo III. Más vale prevenir que curar
1. La disuasión43
2. ¿Qué consecuencias medimos?
3. Tratar instrumentalmente al delincuente
4. La paradoja de la disuasión perfecta
5. Penas y dignidad humana
6. La lógica de la disuasión
Capítulo IV. Simplemente, no lo harás
1. ¿Cómo impedir la comisión de delitos?
2. La lógica de la incapacitación
Capítulo V. Te pondrás bien
1. El énfasis en el delincuente
2. Rehabilitación y paternalismo
3. Condiciones del paternalismo justificado
4. La lógica de la rehabilitación
5. El caso del violador compulsivo
Capítulo VI. Hay que reparar lo que se daña
1. La justicia restaurativa o reparadora
2. La importancia de la víctima
3. Tres fundamentos
4. El potencial de las medidas restauradoras
5. Algunos límites.
6. La lógica de la reparación
Capítulo VII. ¿Y si, después de todo, no somos tan libres como creemos?
1. Algunas preguntas inquietantes
2. Genes, cerebro y sociedad
3. ¿La pena que menos se merece es la que más disuade?
4. ¿Cómo afrontar el desafío del determinismo?
Capítulo VIII. ¿Es posible la conciliación?
1. Justicia restaurativa como retribución144
2. La pirámide regulatoria
3. Retribucionismo y utilitarismo
Capítulo IX. Con más pena que gloria
1. La lectura vertical
2. La lectura horizontal
3. Una reflexión equilibrada
Bibliografía