Resumen del libro
Nuestra esperanza es irreductible al optimismo. No se funda en los logros del tiempo, sino en la bondad última de lo real; nunca en las conquistas de la época, sino en la promesa del Señor. Frente a la ambivalencia de un mundo que oscila entre el éxtasis y la desolación según el contexto, los católicos estamos convocados a una alegría esperanzada: también cuando nos asomamos al abismo, también cuando avanzan las sombras. El lema interpela a la Esperanza, como si fuese una persona, y tiene mucho sentido que lo haga. Los católicos no confiamos en el transcurso del tiempo, mucho menos en una ideología o en un puñado de técnicas. Confiamos, más bien, en el Dios que se encarnó, murió, resucitó, ascendió a los Cielos y regresará con gloria. Podemos dirigirnos a la Esperanza porque nos escucha. Podemos invocarla porque nos busca, especialmente entre los escombros, cuando las posibilidades de éxito se han disipado y sólo nos restan fuerzas para increparla en una oración que podría pasar por blasfemia.
Citación Chicago
Borges, Julio, Sophia Kuby, y Kevin Roberts.
Tu, spes. Donde está el peligro, crece también lo que salva.
1ª ed.
Madrid:
CEU,
2026.
Citación APA
Borges, Julio,
Kuby, Sophia,
Roberts, Kevin
(2026).
Tu, spes. Donde está el peligro, crece también lo que salva. CEU.