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La Casa de las Flores, hogar de Pablo Neruda, Severo Ochoa o la Librería Dykinson

26 de March de 2024

La Casa de las Flores, hogar de Pablo Neruda, Severo Ochoa o la Librería Dykinson

por Claudia Dorado Ramírez

El podcast Arquitectura Acompasada cumple un año, y para conmemorarlo han brindado honor a la Casa de las flores, con la entrada de la primavera.

La Casa de las Flores es un edificio madrileño ubicado en el barrio de Chamberí, compuesto por 288 viviendas de distintos tamaños que, en sí mismo, es una manzana que da a cuatro calles: Hilarión Eslava, Rodríguez San Pedro, Gaztambide y Meléndez Valdés. Y en esta última calle, en el número 61 se encuentra nuestra casa: la Librería-Editorial Dykinson.

En el episodio número 43 del podcast, María Paredes, coprotagonista junto a José Alfonso Crespo, ha realizado uno de sus paseos sonoros por las calles madrileñas para contarnos los secretos de este edificio que «fue famoso desde su mismísima construcción». Para ello, ha contado en esta ocasión con el arquitecto y divulgador Manuel Aragón.

A través de su conversación conocemos que fue el arquitecto Secundino Zuazo quien ideó el edificio en 1931, cuya seña de identidad son las flores. La propuesta parte de las terrazas compuestas por jardineras para dar una imagen amable e introducir un elemento de naturaleza. Zuazo tenía la intención de hacer un edificio higiénico en el que la naturaleza, la luz, el sol y el aire entrasen dentro de las viviendas.

Afirma Manuel Aragón que, al ser Zuazo el promotor, también escondía una razón publicitaria ya que eran viviendas de alquiler. Así sería como Neruda tras ser nombrado cónsul en Madrid llegaría a ellas, gracias a su amigo Alberti que vivía a escasos metros.

Un edificio construido en los años treinta con detalles populares de la época como la arquería de la parte inferior y cuyas terrazas tenían más sentido al tratarse de una zona casi periférica. Cada portal contaba con su lavadero y tendedero cubierto y las ventanas estaban preparadas para albergar las antiguas «fresqueras». Escasos años después estaría en primera línea en plena Guerra Civil, sufriendo cambios de bando e incluso un bombardeo que obligó a reconstruir una de sus esquinas. Siendo declarado Monumento Nacional en 1981.

Una de las características arquitectónicas que le dan identidad es su jardín interior, permitiendo que también las viviendas que se encuentren en el interior tengan iluminación y ventanas, logrando ese edificio higiénico no tan habitual en la época. Un oasis que insonoriza el sonido de las calles contiguas.

Junto a su construcción enteramente de ladrillo es un edificio diseñado a todos los niveles. Así lo puntualiza Manuel Aragón «está diseñado desde el tirador hasta la escala urbana, tenemos todas las escalas de diseño y se nota en cada detalle del edificio».

«Mi casa era llamada la casa de las flores, porque por todas partes estallaban geranios: era una bella casa con perros y chiquillos», escribía Pablo Neruda y cita María Paredes, añadiendo «por eso desde donde yo estoy se respira poesía».


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