Auristela y Lisidante. Fuego de Dios en el querer bien. El segundo Scipión. La exaltación de la Cruz. No hay cosa como callar. Celos aun del aire matan. Mañana será otro día. Darlo todo y no dar nada. La desdicha de la voz. El pintor de su deshonra. El alcalde de Zalamea. El escondido y la tapada.
A finales del siglo XVI las representaciones en los corrales de comedias fueron cada vez más frecuentes y los dramaturgos, que perdían los derechos sobre sus textos al vendérselos a los empresarios, se esforzaban por ...
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